lunes, 21 de mayo de 2007

Lå §øçîëdåd å înîçîø§ dë lå ®ëÞúßlîçå...(1826 - 1876)™

INTRODUCCIÓN

Podemos hablar de la Colonia española en relación a la implantación de la República. En palabras de Mark Twain: “La noticia de mi muerte es un poco exagerada”…Si analizamos esta frase podemos darnos cuenta de que, en términos sociales, la situación no cambió casi en nada.

La clase aristocrática o privilegiada no conservó el mando de la Revolución de la Independencia. Esta es la razón por la que se explica el porqué de la caída de la monarquía como sistema de gobierno en el Perú. Lo único cierto es que después de algunos años Ayacucho mantuvo el predominio social más no el político.

img453/360/image002ss9.gif

Imagen con la que se intenta demostrar la caída de la Monarquía.

Con la victoria en Ayacucho se consiguió vencer a los soldados realistas, pero no los prejuicios y el gran abismo social reflejado en la estratificación remarcada de sociedades y las costumbres coloniales. En pocas palabras “La revolución fue una realidad militar y política; pero no fue una realidad económica y social.”

Por lo general las provincias permanecen estacionarias a las dominaciones del pasado; por otra parte, la capital, representa el dinamismo y el progreso que a veces da una impresión errónea sobre los adelantos del país. Citemos de ejemplo a Lima…

Si retornamos a Lima en aquella época y nos la imaginamos tal como la perenniza Pancho Fierro en sus dibujos o detengamos en las páginas acompasadas de Pardo: “en cuyo ambiente de viejo salón alfombrado y linajudo penetra a veces un eco de zamacueca” y miremos las láminas y las Crónicas de Lima de Fuentes. La conclusión será solo una: “LIMA NO ES, COMO LO HA SIDO MÁS TARDE, UNA PROVINCIA MÁS DE ESA GRAN METRÓPOLI QUE ES EUROPA; LIMA, NO OBSTANTE SER LA CAPITAL, VIVE SUMIDA EN UNA VIDA SOCIAL ANÁLOGA A LA QUE LLEVÓ DURANTE EL COLONIAJE.”

Asimismo podemos citar algunas de las costumbres coloniales y cosas que no cambiaron y aún se seguían practicando a inicios de la República en:

o Se almorzaba, como antaño, de 9 a 10 de la mañana.

o Se comía de 3 a 4 de la tarde

o Se cenaba a las 10 de la noche

o Luego de cenar se rezaba el rosario en familia

o El mobiliario de las casas

o La indumentaria personal

o Los saraos de buen tono

o Los jolgorios populares apenas cambiaron

o Cuando de la torre de la Catedral, al caer la tarde, llamaba a la oración, como en los viejos tiempos del virrey, toda la ciudad se quedaba inmóvil y silenciosa, los clérigos se quitaban sus puntiagudos sombreros de teja; los caballeros, sus altísimos tarros; las vendedoras, sus jipijapas y los esclavos, sus gorros

o Como en la Colonia, las procesiones reunían a la ciudad entera, “acompañadas algunas por las mascaradas de los gigantes y cabezudos o coincidiendo con los autos de moros y cristianos que revivían en castellano antiguos autos sacramentales antiquísimos.

o Viajar era un problema aun no posible de solucionar

Quizá el niño Goyito (*) que retrató Pardo, sea un símbolo de este estatismo social.

(*)Alude al protagonista de un artículo del escritor peruano Felipe Pardo y Aliaga (1806 – 1868), que pese a sus algo más de cincuenta años sigue siendo inmaduro, indeciso y dependiente de una serie de parientes mujeres.

Bibliografía:

La información ha sido rescatada de la siguiente página Web:

http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/historia/iniciacion_republica/tomo1/lib1_cap2.htm

La Iniciación de la república: contribución al estudio de la evolución política y social del Perú.

Basadre, Jorge. Lima: UNMSM, Fondo Editorial, 2002. Tomo I y II.

LA SOCIEDAD PERUANA EN ESTA ÉPOCA…

Hacia 1828 la población peruana ascendía a 1 249 723 habitantes. Ya en 1867 se incrementó a 2 387 916.p

Esta población se encontraba desarticulada debido a la fragmentación geográfica del territorio y al estadote abandono de los caminos. Esta situación empezó a cambiar con la introducción de los ferrocarriles en la década de 1860.

Por otro lado muchos aspectos de la legislación social fue ambigua; esto fue notorio con respecto a los indios y negros. Esto se demuestra con el hecho de que en el transcurso del siglo XIX, las élites latinoamericanas, vieron a Europa como modelo de progreso por lo que fomentaron la inmigración de europeos e imitaron sus modos de vida. En el caso peruano, la mayor influencia de extranjeros procedió más de Asia que de Europa.

Asimismo podemos observar en siguiente cuadro que muestra la evolución de la sociedad en esta época:

img78/2644/image001gm0.gif

LOS GRUPOS DE PODER…

A la primera mitad del siglo XIX surgen importantes grupos e instituciones de poder, entre las que podemos destacar La Iglesia Católica, que fue una de las pocas se mantuvieron su organización interna intacta.

INTERESES ECONÓMICOS DE LA IGLESIA

En el ámbito económico La Iglesia perdió gran parte de su riqueza:

Las razones más importantes por las cuales las perdió son:

  • Como resultado de las guerras de independencia (confiscaciones) y por la pérdida de sus poderes como recolectora de impuestos (diezmos y primicias).

La Religión Católica continuó imperando en forma intolerante hasta 1915 en que se estableció la tolerancia de cultos.

Por otro lado la sociedad peruana a inicios del siglo XIX estaba signada por una combinación de violencia y miedo generalizado por parte del bloque dominante que impedía la construcción de proyectos colectivos alternativos al orden que fenecía.

Al miedo de la movilización indígena se sumaba el temor a la venganza que podrían ejercer los negros contra sus amos.

Algunos actos de violencia fueron:

ü El cimarronaje de los esclavos que huían

ü El bandolerismo

ü La delincuencia común

Todos estos actos de violencia convirtieron a Lima y a las ciudades más importantes en urbes enrejadas, donde todos temían por su seguridad personal (Flores Galendo, 1991).

Bibliografía:

v Historia de la República del Perú

JORGE BASADRE

Editorial UNIVERSITARIA

Páginas consultadas (291 - 330)

v Nuestra Historia

NELSON MANRIQUE

Páginas consultadas (61 - 75)

v Historia del Perú

CHIRINOS MONTALBETTI, Rocío

PALACIOS MC. BRIDE, María Luisa

Páginas consultadas (126 - 134)

ROSTRO REPUBLICANO de PIURA…

Tras las declaraciones de la independencia en el Perú, se sucedieron años de anarquía en el poder y de guerras civiles.

En los que respecta a la vida de los distintos grupos sociales, la esclavitud de los negros persistió aunque sus hijos “criollos” fueron libres. Los indígenas pasaron a ser una masa con derechos no reconocidos en las zonas rurales. El levantamiento de colonos de Morropón y Yapatera fue una clara respuesta ante los abusos de los hacendados.

El año 1845 marcó la consolidación de la República del Perú como tal, logro obtenido por Ramón Castilla que dio al país cierta solidez. Sin embargo, a pesar de la prosperidad reinante en el Perú desde Castilla hasta Manuel, el país no había logrado aún la estabilidad que necesitaba. La abolición definitiva de la esclavitud, que se obtuvo antes que en Brasil y Estados Unidos, fue uno de los signos del momento liberal que nunca respondió a un claro convencimiento de libertad y justicia human de los promotores legales.

Razones semejantes movieron la dispensa del tributo indígena. Se inició entonces un nuevo tráfico humano que llegó para reemplazar la mano de obra negra e indígena: el de los colíes chinos.

En 1861 se creó el Departamento de Piura, en 1865 Huancabamba asumió la categoría de provincia, y de este modo fueron pasando los años mientras el rostro republicano de Piura se iba trazando…

Desde los inicios de la República, el departamento de Piura fue transformando sus límites internos. Razones económicas, sociales, históricas, geográficas y políticas hicieron que los pueblos fueran destacando y adquiriendo la calidad de villas, distritos y provincias.







La población y la desigualdad social…

Al iniciarse la República el Perú contaba con una población aproximada de un millón quinientos mil habitantes. Esta población se caracterizaba por su diversidad racial, pues estaba integrada por descendientes de la raza quechua y también de la aymara que fueron los principales pobladores del Imperio de los Incas; por blancos españoles o descendientes de españoles (criollos); por los negros que llegaron durante el virreinato para trabajar en la costa, y luego por las mezclas de dichas razas, esto es, mestizos y mulatos. La mayor parte de esta población era entonces rural, como lo fue hasta hace pocos decenios, y en menor parte urbana. A mediados del siglo pasado llegó la raza amarilla, para trabajar igualmente en la costa raza que también se cruzó con las razas nativas. La sociedad virreinal, hemos visto, era una sociedad clasista, racista y fundada en el principio de la desigualdad que entonces imperaba en el mundo. La Revolución de la independencia se hizo para transformar esa sociedad en otra en que se abolieran los privilegios existentes, se terminara con las injusticias que pesaban sobre gran parte de los peruanos y todos los hombres fueran iguales ante la ley en derechos y obligaciones. San Martín inició esta transformación declarando abolido el injusto tributo que pagaban los indígenas; abolió el trabajo de la mita y prohibió todo trabajo forzado, y libres a los esclavos nacidos después del 28 de julio.

Sin embargo, a pesar de los profundos esfuerzos por lograr cambios significativos en la sociedad peruana, las costumbres coloniales siguieron rigiendo hasta bien adentro de la etapa republicana. Por ejemplo:

  • La nobleza o aristocracia, auque perdió su poder político, continuó teniendo su poder social, pues era propietaria de bienes rurales (haciendas) así como urbanos.
  • Muchos militares de la guerra de la independencia, como premio a sus acciones heroicas, recibieron haciendas u otras propiedades.
  • Además la independencia nos dejó un poderoso ejército que constituyó una nueva y poderosa clase social.